Sin que tu cliente instale nada. El comensal escanea el QR y se abre un libro 3D animado con fotos reales, narración de voz y pedidos conectados a tu salón.
El comensal ve texto chico, sin fotos, sin precios actualizados. Decide sin ver lo que está pidiendo. El plato más caro se pierde.
Inflación, estacionalidad, ingredientes que se acaban. Cada cambio implica llamar al diseñador, esperar, pagar, reimprimir. Otra vez.
En hora pico con 15 mesas activas, un pedido mal anotado es una mesa insatisfecha, un plato de cocina desperdiciado, y tu reputación en juego.
El comensal escanea el QR de la mesa y en segundos tiene un menú interactivo en su celular. Sin app, sin descarga, sin registrarse.
Cada plato con foto real y narración de voz que describe ingredientes y maridaje. El cliente decide viendo, no imaginando.
Cuando una mesa confirma un pedido, su mesa en el mapa 3D se ilumina al instante. Sin papel, sin gritos, sin malentendidos.
El comensal no instala nada ni crea una cuenta. Escanea y listo. La tasa de adopción es del 90% vs. 30% con apps.
Cambiás un precio desde el celular y en el siguiente escaneo el comensal ya lo ve actualizado. Sin imprenta, sin esperar.
Sin contrato de permanencia. Sin comisión por venta. Sin sorpresas.
Si una mesa por noche agrega un plato extra porque vio la foto, el costo mensual queda cubierto en días. Calculalo vos mismo.
El primer mes es gratis para los restaurantes que se sumen durante la fase Beta. Sin tarjeta, sin compromiso.